Acción lumínica medial que reflexiona en torno a los fenómenos industriales, productivos y sociales de la post-dictadura en la región del Biobío. El río, como elemento vital-natural y al mismo tiempo como símbolo geográfico de la frontera entre los territorios mapuche y chilenos, se configura como un signo de los flujos que circulan en la ciudad y la región, trastocados por las lógicas productivas y políticas instauradas desde el golpe cívico militar. La entrada al puente Chacabuco, en el que se aprecian sus columnas, su estructura y las aguas del río, es un territorio simbólico de la resistencia de una zona afectada por diversas formas de explotación social y natural.