Mafül ofrece, a través de un gesto poético, nuestro cobijo contenedor, sanador y reparador del sufrimiento causado por el golpe de Estado, incrustado como espinas en nuestros cuerpos. Mediante la acción performativa, pretendemos despertar las múltiples manifestaciones del amor compasivo, abundante de ternura y caricias, cuidado y apoyo, empatía, generosidad, reconocimiento y gratitud en honor a todas las mujeres, niñas, jóvenes, madres y abuelas que sufrieron violencia directa o indirecta, tortura, exterminio, exilio; y a aquellas que aún no pueden enterrar a sus seres queridos.
Mafül reconoce elementos curativos y simbólicos de la madera junto a las piedras, que se expresan como una acción artística de meditación en movimiento. La acción meditativa refleja su luz, reverbera en lo social, y vamos entretejiendo unas con otras, y entre todas de manera expansiva, liviana, luminosa, atenta, una nueva memoria.