La acción alude al gesto de hacer presente las ausencias en nuestro presente tras los 50 años del golpe cívico militar y visibilizar las miles de pérdidas humanas ocurridas durante dicho periodo histórico. De esta forma, se invita a escribir colectivamente la palabra memoria, con los cuerpos presentes, con sus pies –nuestras raíces–, para no olvidar, para recordar nuestra historia dibujando de alguna forma los cuerpos que ya no están, en un lugar clave y simbólico como lo es el Estadio Regional de Concepción, centro de detención y tortura durante los primeros años de la dictadura. El gesto de escribir de forma colectiva la memoria, nos ayuda tanto a conmemorar como a sanar.