Realización de un mural que resalta el rol de la mujer y las organizaciones de base que históricamente han exigido justicia por medio de acciones directas, como manifestaciones, recuperaciones o trabajos comunitarios para contribuir a cambios sociales en pro de la defensa de los derechos humanos, la dignidad y la visibilidad de los femicidios. El mural retrata la organización social, el apoyo mutuo y el cooperativismo como tejidos que se reconectan y se mantienen en resistencia. Se hizo en las panderetas colindantes a un sitio eriazo de la ocupación “Las Princesas”, lugar que está siendo recuperado para ser transformado en plaza de juegos para niñas, niños y niñes, que a su vez será un punto de encuentro para la vecindad.