Las voces de Arinda Ojeda Aravena, Angélica Rojas Toledo y Belinda Zubicueta Carmona –poetas y prisioneras políticas durante la dictadura– se unen en un histórico espacio, símbolo de la represión de las mujeres en dictadura, como lo fue CEMA Chile. Luego del golpe cívico militar esta fundación fue presidida por Lucía Hiriat, esposa del dictador Augusto Pinochet, hasta agosto de 2016. A partir del llamado “Caso Riggs”, que develó la corrupción en la que estaba envuelta la familia Pinochet, esta institución fue investigada judicialmente respecto a su origen y destino comercial. De este modo, ocupando un espacio emblemático de la dictadura, se recuperan voces de mujeres que intentaron ser silenciadas y que 50 años después siguen erigiéndose como un símbolo de libertad.