MAFÜL
(ABRAZAR LA MEMORIA)
Tetas Caídas Jamás Agredidas
Desliza hacia abajo
21 de octubre de 2023, Memorial Campus Universidad de Concepción
gratitud en honor a todas las mujeres, niñas, jóvenes, madres y abuelas que sufrieron violencia directa o indirecta, tortura, exterminio, exilio
y a aquellas que aún no pueden enterrar a sus seres queridos
vamos entretejiendo unas con otras, y entre todas de manera expansiva, liviana, luminosa, atenta, una nueva memoria.
Mafül ofrece, a través de un gesto poético, nuestro cobijo contenedor, sanador y reparador del sufrimiento causado por el golpe de Estado, incrustado como espinas en nuestros cuerpos. Mediante la acción performativa, pretendemos despertar las múltiples manifestaciones del amor compasivo, abundante de ternura y caricias, cuidado y apoyo, empatía, generosidad, reconocimiento y gratitud en honor a todas las mujeres, niñas, jóvenes, madres y abuelas que sufrieron violencia directa o indirecta, tortura, exterminio, exilio; y a aquellas que aún no pueden enterrar a sus seres queridos. Mafül reconoce elementos curativos y simbólicos de la madera junto a las piedras, que se expresan como una acción artística de meditación en movimiento. La acción meditativa refleja su luz, reverbera en lo social, y vamos entretejiendo unas con otras, y entre todas de manera expansiva, liviana, luminosa, atenta, una nueva memoria.
Tetas Caídas Jamás Agredidas
Colaboración artística Joel Inzunza
Tetas Caídas Jamás Agredidas. Grupo de amigas –Viviana Campos, Mariela Raglianti, Coco Piérart, Carolina Hirmas, Marlene Deblieck– contentas con sus canas y cuerpos maduros, llenos de vitalidad, rondando los 60 años. Queremos que cada niña, cada joven, cada mujer adulta, llegue feliz con sus cabellos blancos y sabiduría acumulada, a disfrutar su abuelitud y ancianidad, libre de toda violencia. Nuestra consigna busca a un tiempo, denunciar la violencia sexual, el acoso callejero, la violencia sicológica, física, cultural, económica y política, que tiene su expresión más brutal en el femicidio. Pero también nuestra consigna es un llamado a sentirnos orgullosas, satisfechas y a decretar que nuestros cuerpos NO son territorio de conquista.

Registros de Mariana Soledad